
Diego Velázquez
Abrimos temporada de eljardindelacaverna con una humilde lección de arte, sólo un texto más con el que acercaros a un imprescindible en nuestra cultura. Anteriormente publiqué una sencilla biografía de Picasso, podéis leerla aquí, con la intención de hacer comprender el verdadero valor y la genialidad del pintor malagueño. En esta ocasión es la figura de Diego Velázquez la protagonista de la entrada, pero mi intención ya no es la de mostrar la valía del genio de Velázquez –nadie la cuestiona-. Esta publicación es la segunda entrega de un total de tres, juntas configuran “la gran lección de la pintura española”.

Síndrome de Stendhal: enfermedad psicosomática que causa un elevado ritmo cardíaco, vértigo, confusión e incluso alucinaciones cuando el individuo es expuesto a obras de arte
Para apreciar el arte, sobre todo si pertenece a otra época histórica, es muy conveniente conocer el contexto en el que fue realizado. Para exagerar, todos entendemos que construir ahora una pirámide no tiene demasiado mérito, pero hace 5000 años en pleno desierto, con cuerdas y rampas, es otra historia. La capacidad para darle valor a una obra de arte es proporcional a la habilidad para recrearse en la historia que la envuelve. La belleza se admira, pero el arte se estudia.
Diego Rodríguez de Silva Velázquez nació en Sevilla en junio del 1599. Le tocó vivir la anterior crisis, la que sucedió a la breve bonanza de la conquista del Nuevo Mundo, justo después de que los cenutrios españoles se endeudasen hasta el cuello con los banqueros italianos. Banqueros que, por cierto, supieron gastarse el dinero con dignidad (véase Medicci) financiando el Renacimiento. Así que a principios del siglo XVII los españoles estaban arruinados y en clarísima decadencia. Motivos:
-La clase dominante tenía un carácter retrógado y sin iniciativas.
-La nobleza era deliberadamente ignorante, en contraposición a la italiana, por ejemplo.
Si quieren viajar al siglo XVII, justo en el contexto apropiado para entender a Velázquez, recomiendo El Capitán Alatriste, las novelas y la película.
En medio de un auténtico potaje de aberraciones, el genio de los artistas españoles floreció como nunca antes en la historia. Por consecuencia de la sociedad degradada se escribe la literatura picaresca, quizá parte del rico legado que configuraría más adelante el realismo español; la estética se volvió exagerada, en una sola palabra: decadente. Además la política de Felipe II había aislado España del resto del mundo, tragedia que, sin embargo, permitió la creación de estilos artísticos propios.
Caravaggio, maestro italiano del tenebrismo
Velázquez pintó en su juventud en el taller de Sevilla del maestro Pacheco. Su obra en esta época refleja la realidad, la costumbre, que él percibe a su alrededor. Las figuras de sus cuadros están más iluminadas que el fondo, generalmente colores planos y oscuros que recuerdan al tenebrismo de Caravaggio. Sin embargo, pronto el estilo veneciano dejó paso al Realismo Barroco: movimiento, escorzos, contrastes…

El aguador de Sevilla, obra maestra de la etapa sevillana que destaca por el tratamiento de las texturas
El talento del sevillano fue reconocido por el Conde-Duque de Olivares,
Felipe IV por Velázquez
quién luego lo recomendaría al rey para que lo retratase. A los 24 años, casado con la hija del maestro Pacheco, Velázquez continuó su andadura en la corte del rey Felipe IV –un pésimo gobernante pero un mecenas de los buenos-. Se empapó de las influencias pictóricas que circulaban por Europa gracias a la posición privilegiada que suponía ser el pintor del rey.
Es importante mencionar que Velázquez viajó a Italia, cuentan que animado por Rubens, y en su recorrido por muchas de esas viejas ciudades lo estudió todo. Hay que darle el justo valor que esto tiene, porque en el siglo XVII llegar hasta Italia era una aventura y, desde luego, las ruinas romanas se parecerían más a un montón de piedras que a lo que hoy podemos ver. La mitología pasa a protagonizar numerosas obras en esta etapa, Velázquez desarrolla las culturas clásicas y la temática comprometida. El pintor, con su extraordinaria técnica pictórica, plasma escenas de apariencia cotidiana justo en el instante más descriptivo. El niño de Vallecas, por ejemplo, es un personaje común del Madrid del siglo XVII, pero Velázquez fue el único capaz de expresar la metáfora más mordaz de España retratándolo. El sevillano también pintó cuadros de temática bélica de gran valor, siendo el más reconocido La rendición de Breda (una pintura de gran formato).

El niño de Vallecas

La Fragua de Vulcano, corriente mitológica

Los borrachos, corriente mitológica

Las hilanderas, corrtiente mitológica

La rendición de Breda, temática bélica. Destaca la ordenación de los personajes porque conforman un anillo alrededor del punto más importante del cuadro: las llaves de Breda

Conde-Duque de Olivares. Los cielos tremendistas recuerdan a Giorgione, Velázquez utiliza varios elementos para impregnar de pesimismo la imagen (en modo de crítica). La grandiosidad de Olivares se debe en parte a que el sevillano usó como modelo para su montura una yegua preñada

Las Meninas. Dentro de la decadencia muestra una familia real entrañable, la composición es un engaño visual de espejos, Velázquez se autorretrata con la Cruz de Alzántara, la infanta Margarita viste un guardainfantas (prenda típica española). La restauración de Las Meninas descubrió un grado de detalle y nitidez que antes estaba oculto por el efecto del humo de las velas. Picasso la versionó magistralmente
Diego Velázquez murió en el verano de 1660. Fue en la última década cuando pintó algunas de las mejores obras del Barroco jamás hechas, alzándose como su obra maestra el cuadro de Las Meninas. Por su habilidad con los pinceles se ganó reconocimiento en vida, tanto que el rey Felipe IV le nombró caballero de la Orden de Santiago, un privilegio del que Velázquez es el único pintor que disfrutó.
En qué debes fijarte cuando estés frente a un Velázquez?
-En el movimiento: las figuras parecen poseer cierto movimiento dramático que no tenían los personajes estáticos del Renacimiento.
-Los escorzos: continuando con la anterior característica, el Barroco en general pretende romper con la pasividad y la “belleza serena” del siglo anterior, para esto fuerza las posturas de las figuras y añade teatralidad a la escena.
-Las texturas: un Velázquez es un ejemplo perfecto de cuadro en el que las texturas tienen mucho protagonismo.
-El detallismo: el pintor barroco busca un preciosismo que su resultado es recibido por nosotros como imágenes nítidas y repletas de detalles.
-El tenebrismo: las imágenes salen de la oscuridad como si se tratase de una obra de teatro, los pintores barrocos rechazan la costumbre renacentista de dar profundidad a las escenas (se abandona la idea del siglo XVI de “lo sabemos todo”).















-Buenas noches amigos de la Nave del Misterio. En esta ocasión les acompañamos por el apasionante viaje a través de este ránking al que muy amablemente nos ha invitado Juan Carballo. Y es que compañeros, la medalla de bronce en este podio es para el equipo de Cuarto Milenio, más en concreto para el par de buenos equipos de mi mujer Carmen. Porque las búsquedas más habituales de eljardindelacaverna rezan “carmen porter playa”, “carmen porter en la playa”, “fotos carmen porter en la playa”… Carmen, ¿cómo te sientes?
-!Recarámbanos Carmen! Esto sí que no me lo esperaba. Amigos, amigas, esto es lo que yo llamo la magia de la radio/tele.




















-Amigos de la 
-Yo, yo, Iker. Verás, yo así de pronto, sin conocer la sintomatología de las natillas, sin conocer el rigor mortis de las tapas… no me aventuraría a decir nada, pero, pero, es posible, se ha dao’ el caso, de que las natillas sufran de trastornos psicodepresivos que les impulsen a huir. ¿Es descabellado pensarlo? No lo creo Iker.

-¿Sentías su presencia?!
-Iker.
-El fenómeno del que estamos hablando, Iker, es conocido como xenoglosia y consiste en que el sujeto habla lenguas que desconoce. No es frecuente en la sintomatología del hipo pero se ha dao’ el caso de personas que en un ataque de singultus han llegado a comunicarse con delfines.











